Familia Global

No fue tan fácil convencer a mis papás de recibir a un estudiante extranjero en nuestra casa, pero su opinión cambió cuando les dije que recibiría a una chica francesa que venía a México para hacer servicio social aquí. Después de entender eso, a mis papás les dió mucho gusto saber la razón de su visita a nuestro país. Aurore llegó a la Ciudad de México y mi familia y yo fuimos por ella al aeropuerto con mucha alegría. Al final las 6 semanas que estuvo con nosotros resultaron poco tiempo, por todo lo que aprendimos juntos:

Familia Global

 

Me dí cuenta que sé más de México de lo que pensaba.

Algunos días me tocó enseñarle a usar el transporte público, otros contarle un poco de la historia de nuestro país, me di cuenta que realmente conozco perfectamente mi país y me encanta demostrarlo. Además, fue una oportunidad perfecta para ser turista una vez más. Con el pretexto de “para que Aurore conozca”, fuimos a Acapulco, Cuernavaca  y Tepoztlán con ella. Y pues claro que toda la familia disfrutó de estos pequeños viajes, pasamos muy buenos momentos.

Comparé la cultura mexicana con otra.

Cuando viajamos y platicamos sobre cómo somos los mexicanos, Aurore me decía cómo son los franceses y resultaba en una plática cultural sumamente interesante. Aprendimos nuevas recetas de cocina y compartimos muchísimos platillos deliciosos, Aurore nos enseñó a mí y a mi familia a preparar crepas (crepes de Bretagne), mis favoritas.

Me di cuenta que soy una excelente anfitriona.

Fui súper atenta, amable y responsable durante el tiempo que Aurore estuvo aquí. Realmente yo era la primera responsable de Aurore durante su estancia, lo cual me hizo ser más atenta a lo que necesitara, pues finalmente ella no conocía la ciudad como yo. Incluso mis papás se preocupaban si Aurore estaba bien o a qué hora llegaría a la casa después de su proyecto.

Practiqué mi francés.

Yo había tomado clases de francés en la escuela, y esta experiencia me hizo practicarlo y reforzarlo con una persona de habla nativa. Incluso mi familia logró aprender algunas palabras y nos divertimos mucho intentando pronunciar palabras en francés con el acento de Aurore.

Gané una amiga, mejor dicho una hermana para toda la vida.

La verdad al principio dudé si nos íbamos a llevar bien o no, y por suerte resultó que éramos muy parecidas. Hasta el día de hoy, seguimos hablando por Messenger cada vez que podemos. Ahora sé que cuando yo viaje a Francia, tengo una familia y una casa que me espera.

Me sumé a ser parte de una experiencia de voluntariado en México.

Aurore vino a México a hacer un voluntariado en la Fundación Instituto Tlalpan de la Ciudad de México, que ofrece cursos de verano a niños y la labor de los voluntarios extranjeros es enseñar inglés en un proyecto llamado “Trazos”. Me dio gusto haber aportado para que dicha fundación de mi ciudad se impulsará gracias a la pequeña aportación que hicimos mi familia y yo siendo anfitriones.

 

Aurore y yo nos dimos cuenta que existe una enorme diferencia entre viajar como turista y viajar como voluntario, teniendo la oportunidad de ser recibido en casa de una familia y tener la oportunidad de conocer la cultura y los valores del país de una manera más cercana.

Familia Global es el programa que te permite contribuir a que más voluntarios internacionales como Aurore, cumplan su objetivo. Finalmente ellos vienen a hacer servicio social a nuestro país, y siendo sus anfitriones es una excelente manera de agradecerles y retribuirles al menos un poquito de lo que ellos están haciendo por México. Regístrate aquí para convertir a tu familia en una Familia Global y abrir las puertas de tu hogar al mundo.

 

Familia Global

Voluntarias internacionales en su despedida en el aeropuerto.

 

Frida Orozco
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