Cesar Quiroz - Nigeria
Me pidieron que escribiera sobre mi experiencia en África, no creo poder describir todo lo que he vivido en este continente pues mi experiencia ha sido de lo mas increíble. Imagínate llegar a un país al otro lado del mundo, solo, sin conocer a nadie, donde no tienes ni idea de que es lo que va a pasar en los próximos 5min, no entiendes a pesar de que hablan ingles, ni una sola palabra de lo que dice la gente, pues así fue mi experiencia.
Llegue al aeropuerto de la ciudad de Lagos (la mas grande y populada de África) cerca de las 7 pm, ya había obscurecido, tome mis maletas y empecé a caminar hacia donde yo pensaba que habría alguien esperándome, y no, solo había cerca de unas 200 personas gritando a todo lo que podían, esperando a gente o tratando de venderme algo, ahí empezó mi corazón a latir un poco mas rápido de lo normal, espere 15 minutos y seguía sin ver a nadie que me estuviera esperando. Hacía un calor increíble, por fin alguien grito su versión de mi nombre “sisar” y entonces vi a unas 10 personas gritando igual que los demás pero gritaban “México” fue uno de los momentos que nunca se me van a olvidar sobre mi viaje, después de pensar que nadie me recogería escuchar el nombre de tu país. Bueno imagínense después de pasar ese susto de no ver a nadie y encontrarte con 10 aiesecos que me tomaron de la mano (algo que acá es normal entre amigos) y me llevaron a su casa, me dieron un lugar donde bañarme, dormir y compartieron de su comida, algo que acá es muy común con gente de fuera, pero lo sorprendente es que la gente de Nigeria no tiene mucho que compartir sin embargo les da mucha satisfacción poder hacerlo.
Mi primera noche en África fue verdaderamente de película, hace un calor increíble y el 70 porciento del tiempo no hay electricidad, así que durante la noche no se duerme casi nada, entre los mosquitos que no dejan de picar y la tremenda cantidad de sudor es imposible descansar. Los siguientes días después de mi llegada fueron de un shock cultural increíble, la verdad no se como me he acostumbrado tan bien, tienes que moverte en transporte publico todo el día bajo los fuertísimos rayos del sol, en México nos quejamos de nuestro transporte publico, jejejejejejeje , no hay manera de describir los autobuses de por acá, si hay 30 asientos, eso quiere decir que el autobús puede llevar a 80 personas, la gente va colgada hasta de las defensas, sin exagerar, y tienes 3 opciones de transporte, autobuses, taxis, o Okada que son motonetas que sirven como taxis, pero incluso en Okada cargan 3 personas y el chofer, 4 personas en una motoneta, es bastante peligroso pero cuanto tienes que llegar a tiempo, son la mejor opción.
En todo el país hay gran porcentaje de pobreza entre la gente, pero todo mundo sonríe a pesar de tener tan poco en la vida, y eso es una de las cosas que me alentaban a seguir con animo toda esta experiencia, los Nigerianos son gente muy alegre, pero al mismo tiempo son muy gritones, es su manera de expresarse, la primera semana me asustaba cada vez que alguien me dirigía la palabra, pero ahora creo que hasta yo hablo un poco fuerte, y eso que soy del Norte.
Mi departamento, en la ciudad de Jos, cuando por primera vez entre tenia solo un colchón y dos cubetas, mucha gente que me escribe de México solo me decían que que demonios hacia acá, que solo pasando carencias, que regresara a mi país, pero este tipo de situaciones y vivencias son las que te hacen sentir real y humano, claro que el tener que levantarme todos los días a las 6 am para ir al pozo a una distancia de dos cuadras por agua para poder bañarme, caminar 15 minutos para llegar a la calle, luego tomar una minimotocicleta para ir al trabajo, llegar y encontrarme con que no hay luz, y pasar las primeras 2 horas esperando a que empiece a funcionar el generador de luz, no poder dar dos pasos en la calle sin encontrarte con alguien pidiendo limosna, tener que comer alimentos que al principio no me gustaban, en vez de desanimarme, me daban mas ganas de seguir adelante, y sacar provecho de todo lo que tenemos, de ayudar en todo lo que puedas, de involucrarme en la sociedad de tal manera de que pueda hacer un cambio así sea en una sola vida, por lo mismo me involucre en el orfanatorio donde ayudo en todo lo posible durante los fines de semana, de crecer como humano, de ser mas sensible a todo lo que pasa en nuestro alrededor y no solo eso si no en todo el planeta, durante toda esta experiencia el mundo se me hace tan pero tan pequeño, y cualquier cosa que pase así sea a miles de kilómetros siento que en cierta manera me afecta y que hay que hacer algo al respecto, no solo pensar que si hay guerra en el medio oriente no nos importa, al cabo estamos lejísimos de ese lugar, noooo, tenemos que tener conciencia que somos parte de un mismo planeta y empezar a accionar como agentes de cambio, como jóvenes responsables no solo de nuestras vidas si no de la vida en general.
Hay tantas carencias en ciertos aspectos de la vida en Nigeria pero los momentos mas memorables para mi no van a ser cuando sufría, si no cuando pude hacer reír a un niño en el orfanato, cuando pude llevar Internet por primera vez a una villita lejos de la ciudad, cuando ayude a gente en la calle, cuando por fin después de 20 años de operaciones corporativas por medio de papel ahora se pueden hacer en línea, cuando por fin un banco Nigeriano internacional tiene su sitio Web, cuando pude cambiarle la vida a alguien aunque fuera por medio de una comida, cuando vi elefantes salvajes tomar agua a 10 metros de mi, cuando changos trataron de llevarse la comida de mi habitación, cuando la gente me daba de comer sin conocerme, cuando gente me ofreció el único colchón que tiene la familia, cuando aprendí como se debe saludar a la gente “Sanu”, cuando comi Eba con Egusi con las manos, cuando comi camello y perro por primera vez, , cuando me encontré solo en un cerro simplemente pensando sobre la vida mirando el atardecer en AFRICA.
En general esto no fue una vivencia en la cual obtuve solo experiencia profesional, simplemente me definió como humano.

Janette Gallardo - Holanda
Desde que tengo uso de razón, siempre me ha encantado viajar y conocer otras culturas. Aunque trato de viajar a otros países y conocer gente de todas partes del mundo, siempre tuve la inquietud de vivir fuera del país. Pero con el simple hecho de pensarlo, se me hacia algo imposible de lograr. Mas que nada por cuestiones de migración. Todo empezó en Septiembre del 2005, cuando por fin tome la decisión de irme a vivir y trabajar fuera. Empecé a buscar trabajos en Austin, Texas. Después de varios intentos, finalmente encontré propuestas de trabajo. Pero la inquietud de vivir en otro país que no fuera Estados Unidos seguía en mi mente. No fue hasta que le comente a una de mis mejores amigas “Ruth Baida” sobre mis aspiraciones de trabajar mínimo en otro continente. Ella me comento sobre un amigo que se había ido a trabajar a la India “Ivan Arreola”, que supuestamente era parte de una asociación que se dedicaba a mandar recién graduados a hacer prácticas a otros países.
Fue la primera vez que escuche sobre “AIESEC”, al igual que muchos de ustedes, no tenia ni idea que significaba. Mi primera impresión al escuchar sobre AIESEC, fue que era una asociación sin mucha organización ni experiencia. Que mal enterada estaba! Pero aun con mi mala idea sobre la asociación, decidí investigar más sobre la misma y así poder tener una idea mas a fondo de cómo funcionaba. El caso es que contacte a Cynthia De La Fuente, y ella me comento sobre los “ins” y “outs” del programa. Se me hizo súper interesante, pero todavía seguía con mis dudas. Después de varias entrevistas y entregar todos los documentos requeridos para ser parte de AIESEC, me avisaron en Enero 2006 que había sido admitida dentro de la organización.
Mi primer encuentro con miembros de toda la republica fue en Marzo 2006. Recuerdo lo bien que me la pase y mas que nada, sentí que por primera vez conocí a tanta gente con las mismas inquietudes y ganas de conocer y experimentar otras partes del mundo. Fue ahí que empecé a darle más validez a AIESEC. Después de buscar día con día una practica que llenara mis requisitos. Me avisaron en Abril que una empresa en Holanda estaba interesada en mí. Después de estudiar un poco sobre la empresa y los requisitos del trabajo. Decidí que definitivamente me quería ir a trabajar a esa empresa. Fue en Mayo que puse pie en Holanda y empecé la experiencia AIESECa.
Como describirlo, nada más de acordarme se me pone chinita la piel. Desde que llegue a Holanda me sentí en casa. No nada mas por toda la gente que fue a recibirme (con mantas y letreros de AIESEC y mi nombre), pero sentí que ya tenia un grupo de amigos. AIESEC no solamente se hizo cargo de cuestiones migratorias, si no hasta de enseñarme como sobrevivir en Holanda. Todos los días tenia actividades dentro de AIESEC, ya fuera para conocer la ciudad, conocer miembros o para ir de compras o al cine.
Confieso que AIESEC no solamente me dio la oportunidad de vivir mi sueño, pero aun algo más importante me cambio la vida. Porque cambio mi vida? Porque me dio la herramienta para ir a un mundo desconocido y experimentar no solamente en cuestiones de trabajo, pero conocer del país, la gente y sus tradiciones. De ver las cosas con otra perspectiva, básicamente AIESEC expandió mi horizonte.
No les puedo mentir, como cualquier ser humano pase por momentos difíciles, ya sea por extrañar a mi familia, amigos y nuestra cultura. Pero es parte de la experiencia: el crecer como persona, el valorar y el luchar por nuestros sueños. Pero supe desde el principio que no seria fácil. Supe desde el principio que tenía que ir con la mente abierta y adaptarme lo más rápido posible a tradiciones nuevas, a una cultura muy lejana a la nuestra.
Uno de mis miedos de irme a través de AIESEC, era que mi practica fuera cualquier trabajo de estudiante. Ya voy por la segunda práctica, y puedo reiterar que realmente los trabajos son de alta calidad. Como mucha gente dice “es cuestión de suerte” de encontrar buen trabajo, si lo es, pero también es como se desenvuelve uno dentro de la empresa. En este momento estoy trabajando para ABN AMRO, uno de los bancos más fuertes en Holanda. Estoy trabajando dentro del departamento de Recursos Humanos a nivel Global. Tengo varios proyectos dentro de los cuales estoy trabajando. Uno de ellos esta enfocado a analizar los gastos dentro del banco y darle a cada departamento a nivel mundial un presupuesto por año. Esto va incluido a empleados, proyectos y gastos generales. Entre otros de los proyectos, estoy ayudando a actualizar la base de datos de Finanzas y Recursos Humanos. Es algo un poco difícil de explicar, pero básicamente Finanzas y Recursos Humanos tienen clasificados a los empleados en diferentes departamentos. Mi función es reunirme con los gerentes de los departamentos y saber cuales de sus empleados están registrados en otros departamentos. Una vez clasificados, tengo que darles instrucciones a la inteligencia de software para que hagan los cambios. Una de mis nuevas funciones va a ser estar encargada de todos los proyectos del banco y reunirme con los gerentes para verificar que los proyecto realmente los necesita llevar acabo el banco.
En cuestiones del país y las tradiciones, tengo mil anécdotas que contar. Una de las diferencias que encontré de mi vida habitual fue la comida, el medio de transporte, el clima, el idioma, la puntualidad y que la gente que es súper directa. La comida es de lo más simple y la gente no le da la importancia al comer y convivir con amigos, familia etc. Por lo general el típico Holandés no tiene tiempo ni de comer. Así que es común ver a la gente comiendo (sándwiches, por supuesto) rumbo al trabajo, en el tren en todos lados. Los típicos sándwiches, no son como los nuestros que les ponemos hasta lo que no. En Holanda un sándwich es pan, queso y pan o pan jamón y pan.
Mi medio de transporte principal es una bicicleta y el tren. En Holanda el costo de tener un auto es súper elevado. Así es que mucha gente opta por andar en bici, cabe mencionar que todo esta relativamente cerca. El clima no lo puedo describir, cuando hace frió lo puedes sentir en los huesos. Es un muy húmedo, que aunque no este haciendo frió se siento demasiado. El idioma ha sido una de las cosas que no he podido aprender, que aunque ya lo puedo leer y descifrar lo que esta diciendo la gente, no lo puedo hablar. Pero la verdad que uno se vuelve flojo, porque todo mundo habla Ingles. Es mas cuando la gente se da cuenta que hablas Ingles, les da gusto, ya que pueden practicar su Ingles. Los Holandeses tienen un nivel alto de Ingles, casi es un insulto preguntarle a alguien que si habla Ingles. Otra diferencia muy notoria es la puntualidad, aquí la gente te dice exactamente la hora en que se van a ver. No te puedes pasar ni un minuto porque ya es considerado impuntualidad (sobre todo con el medio de transporte, si no llegas a la hora exacta te quedas sin tren o camión). Otra cuestión dentro de la disciplina de la puntualidad es que todo mundo vive de sus agendas. Hasta con los amigos tienes que hacer citas y puedes esperar semanas para ver a tus amigos. Básicamente te ponen en lista de espera si los quieres ver antes. Cabe mencionar que los Holandeses son súper directos, en otras palabras no se andan con rodeos. Por un lado es súper conveniente para las personas despistadas como yo, pero a veces no se tocan el corazón y te dicen las cosas tal y como son. Al principio decía las cosas con mil rodeos para llegar al punto, y aprendí que aquí dices lo que piensas y ya.
Con esto concluyo mi experiencia AIESECa y mi experiencia en Holanda. Pero me gustaría concluir con este párrafo que me escribió mi papa:
“Te felicito y mas porque has demostrado tu fortaleza, yo se que el estar sola es difícil y mas lejos de tu tierra con costumbres muy diferentes, pero esto es lo que hace la diferencia en las personas que tienen carácter y logran sus objetivos”
